
La memoria del tiempo me deja confundida. Regreso a los primeros días. Llueve sobre las horas una acongojada lluvia. Nada está sujeto, todo flota en suave lentitud. Algo empuja desde un remoto comienzo. Viene mi madre con sus pies ligeros y su dulce palabra. Siento tu pulso, su tenue latido. Me voy con ella bordeando el contorno del día. La espera de la noche crece en la distancia. Mi madre se va alejando por una tierra húmeda hacia un sitio de redonda claridad. Yo me quedo varada en este sitio oscuro a solas con mi sombra.
Del Hondo temblor de lo secreto (1979-1980)
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