miércoles, 28 de julio de 2010

Poema V



Todo se copia a sí mismo. Todo se refleja en un espacio perdido. El pájaro copia otro pájaro. La vida copia otra vida. Quiero mirar el pájaro caído desde lo alto, mirar comienzos de vuelo, alas en ejercicio y aquel aire que se copia de otros aires más ligeros. Voy contando los comienzos. En el sitio más fecundo mi madre se echó a dormir. El hambre me va acosando. Un hambre de cosas vivas. Mi madre inventa unos brazos que se alargan memoriosos. Miro mi sitio vacío, clamo por el olvido. La claridad de mi madre comienza a copiar mi sombra.

Del Hondo temblor de lo secreto (1979-1980)

Poema IV




La memoria del tiempo me deja confundida. Regreso a los primeros días. Llueve sobre las horas una acongojada lluvia. Nada está sujeto, todo flota en suave lentitud. Algo empuja desde un remoto comienzo. Viene mi madre con sus pies ligeros y su dulce palabra. Siento tu pulso, su tenue latido. Me voy con ella bordeando el contorno del día. La espera de la noche crece en la distancia. Mi madre se va alejando por una tierra húmeda hacia un sitio de redonda claridad. Yo me quedo varada en este sitio oscuro a solas con mi sombra.

Del Hondo temblor de lo secreto (1979-1980)

Poema III




Todavía quedan labios, ojos que miran las cosas. Quedan los brazos alzados en un intento de vuelo. Queda el sexo palpitante, húmedo todavía. Y este caer dek rocío en la secreta espesura de mi bosque ya desnudo.

Del Hondo temblor de lo secreto (1979-1980)

Poema II




Me estoy buscando en sitios de otros tiempos. Caminando entre espacios donde pasó el silencio. Estoy pisando huellas del rumbo desvaído que dejaron mis pies en noches del olvido. Hay una luz cambiante. Un cielo que se esconde extendido y flotante. Lejana está la tierra que me sirve de apoyo. La busco en la inclemencia, en la especial tristura de los días huidos que fueron descendiendo sin saber su destino. Yo ya no sé quien soy. Acaso me prodigo rastreando las memorias que dispersas se hallan. Mi mano es otra mano, mis brazos y mi cuello trasncurren en cuerpo ajeno. Soy la desconocida aquella que de pronto se apagó entre su sombra.

Del Hondo temblor de lo secreto (1979-1980)

Poema I


En esta casa no miro el cielo. Miro la dura extensión que me circunda, escucho lejos batallar el viento. Sus límites me marginan de lo abierto. Es una casa cerrada, nada en ella se revela. No hay espacios ni columnas ni aleros donde aniden pájaros inquietos. Una casa desnuda sin el hondo temblor de lo secreto. Me pego de sus muros, de su olor a desierto. Es mi casa.

Del Hondo temblor de lo secreto (1979-1980)

Sesgada al aire:Antonia Palacios

Para valorar la poesía como una realidad sensible hemos seleccionado a la poeta y narradora Antonia Palacios en la vastedad de poetas venezolanos que pudiesen ocuparnos por sus vidas intensas desde el punto de vista anímico y su testimonio en el poema, la densidad de sus apuestas, aportes, irrupciones a la forma, ubicación al margen o favor del contexto social y político de su tiempo y la denuncia o reclamo al que nos convocan.

Empezaremos este recorrido yendo desde el poeta hacia el poema, sin miras a aplicar un psicoanálisis literario. Sólo como conocimientos necesarios para contextualizar la obra de esta autora y poder aprehender mejor los valores sensibles de su poesía.


Antonia Palacios nace en Caracas en 1904, fue una niña que se desarrollo como autodidácta en un período de guerra mundial (1914-1918), en una Venezuela convulsa por la hegemonía de caudillos andinos que acediaron el poder. En este escenario irrumpe la llamada generación del 28, los muchachos del Sacalapatalajá, las boinas azules y discursos considerados como revoltosos o heróicos de acuerdo a la militancia de la época, a sus filas Antonia se consideró con apoyo, en tiempo para los que el rol de la mujer intelectual no era una constante. Pero, de Antonia nos ocupa su perfil de narradora y poeta que se desarrolla bajo influencias de las corrientes de vanguardia, producción literaria ubicada en un período de dictaduras que cierra para 1958.

La poesía venezolana contemporánea incia en 1940 de acuerdo a las valoraciones hechas por Mariano Picón Salas, la poesía escrita por mujeres de acuerdo a esta cronología permite ubicar a Enriqueta Arvelo Larriva (1886-1962), Luisa del Valle Silva (1902-1962) y María Calcaño (1906-1956), todas distantes en estilo y forma. Aún así Antonia Palacios desarrolla con amplitud su producción literaria con mayor auge para los años sesenta y setenta, en una Venezuela con otras condiciones sociales y culturales.

Antonia se desempeño en actividades como secretaría general de la agrupación cultural femenina, el congreso venezolano de mujeres y coordinadora del Taller de Narrativa del Celarg (Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos), para dar posteriormente continuidad en lo que pasó a ser El Taller Calicanto.


La obra poética de Antonia Palacios se cierne sobre la prosa, en ella hay rasgos precisos como la sintaxis quebradiza, enumerativa, propia de una voz que desea nombrar de prisa. El alto lirismo que convoca a una perspectiva interior heredada del romanticismo inglés y alemán. Es una poesía que habla desde lo solo, la escucha, la puntualidad con el dolor, el monólogo con lo muerto, inalcanzable o fragmentario como la memoria.


Sean pues quienes valoren y atestiguen el alto contenido vivencial que confluye en la obra poética de Antonia Palacios. Para ello se han seleccionado algunos poemas de los poemarios Textos del desalojo (1978) y Hondo temblor de lo secreto (1980), los cuales estan abiertos a sus comentarios.






Valorar el poema como una realidad sensible.


El diseño de este material educativo alberga como próposito crear una ventana dentro de un universo de múltiples opciones disponibles en la Web 2.0, para apreciar las manisfestaciones del arte a través de la palabra, los valores sensibles y sensuales como bien apunta Bachelard en su fenomenología El agua y los sueños que se encuentran en el poema.

Primeramente podríamos preguntarnos: ¿Qué es poesía? respuestas objetivas apegadas a un manual de estudio o guía conceptual impartida en algún centro educativo posiblemente encontraremos, pero al margen de ello cada ser alberga una definición que ha sido hilvanada desde sus experiencias, lecturas y configuración frente al lenguaje. Pregunta cómo esta es una constante en entrevistas y conversatorios donde la figura del poeta sobresale, a lo cual ellos suelen responder con una poética, bien señala el poeta venezolano Rafael Cadenas "La poesía es indefinible" así cómo que para "leer poesía la persona debe llevar un poco de poesía por dentro"


Pero, no agotemos el término ni caigamos en reiteraciones, no buscamos desde este espacio definir la poesía ni su consecuencia orgánica, el poema. Sólo se persigue reconocerla, pudiendo hacerlo desde una disposición interna, un temple de ánimo, desde lo que el poema me dice o bien desde los aspectos formales que sería la interpretación, manera impropia para Pfeiffer por oponerse a la verdad y las significaciones íntimas al hombre.

Desde esta ventana queremos estimular la mirada hacia la poesía. Ubicados en una realidad que es el cambio leernos desde el otro es una necesidad, escucharnos. Nos debemos a quienes degustan la poesía con autonomía de patrones y críticas literarias, viendo en ella la función de despertar hacia las disposiciones internas del otro (ritmo) y lo esencial de su decir, que bien puede trascender, ser universal como el alma, infinita.